Coaching transpersonal – energía

La resolución de problemas, la toma de decisiones, el control de las emociones, la colaboración y la gestión del cambio son habilidades que hoy por hoy se dan “por supuestas” en los emprendedores, lideres y responsables de equipos de trabajo. Pero… ¿es así?.

¿Disponen nuestros protagonistas, en su día a día, las habilidades y  las herramientas para ello?, ¿saben utilizarlas con maestría? ¿entrenan?

Estas son preguntas que tanto en lo profesional como en lo personal debemos ser capaces de contestarnos de forma individual. ¿Quién no tiene problemas que resolver, decisiones que tomar, emociones que entender y controlar y gente a su alrededor con la que relacionarse cada día de forma afectiva y efectiva?

Hoy queremos hacer especial mención a la ENERGIA. Si, a la energía necesaria en tu interior con la que te renuevas cada día para hacer frente a todo lo que te rodea.

A estas alturas todos tenemos claro que el número de horas que tiene el día es constante pero la cantidad de energía que dispones no lo es. Esto que puede parecernos  trivialmente obvio, puesto a la práctica no lo es porque seguimos empecinados en  gestionar el tiempo que creemos tener y no la energía que disponemos.

Un cambio en este paradigma es clave para comenzar a tener y disfrutar de un rendimiento elevado y una renovación personal constante y sostenible.

Tanto en los ámbitos profesionales como familiares, los lideres son los “custodios” de la energía de la organización. Inspiran o desmoralizan a los demás y esto lo hacen, en primer lugar, por cómo gestionan su propia energía y, después, por cómo movilizan, enfocan, invierten, canalizan y renuevan la energía colectiva de aquellos a los que lideran y/o con los que conviven. Si lo pensamos detenidamente, llegamos a la conclusión que la hábil y honesta gestión de la energía –tanto individual como colectiva—es lo que hace posible que exista lo que denominamos “involucración total”. De alguna forma entonces la involucración total es el medio por el que la energía acabará transformándose en RESULTADOS SOSTENIBLES, medibles y acordes a los objetivos personales que te has propuesto alcanzar.

En FundAres entendemos y entrenamos con la visión de que para estar completamente involucrado es preciso estar físicamente energizado, emocionalmente conectado, mentalmente enfocado y espiritualmente alineado con un propósito más allá de nuestro interés inmediato. Así pues, la involucración total requiere trabajar estas cuatro fuentes de energía: física, emocional, mental y espiritual.

La energía disminuye tanto por el abuso de su consumo como por su infrautilización. Así para poder desarrollar “capacidad energética” debemos entrenar sistemáticamente e ir forzando para ir más allá de nuestros límites habituales. De igual forma que hacen los atletas, deberemos proveernos de una buena base “de fondo” y paulinamente ir incorporando “el esprín”.

Para los entrenos “de fondo” son esenciales “las rutinas de energía positiva” que permiten gestionar el cómo manejas tu energía. Estas rutinas son muy simples que no fáciles de poner en práctica dado el “acomodamiento” que se suele tener en el día a día.

Veamos como ejemplo dos de estas rutinas que te pueden ayudar en la gestión de la energía clave para la involucración total y la sostenibilidad del alto rendimiento.

Uno consiste en desglosar tu actividad diaria en bloques de dos horas. Utiliza tu agenda para agrupar las acciones que vas a realizar en cada bloque. Cuando inicies cada bloque concéntrate ininterrumpidamente, para completar las acciones durante 110 minutos (1hora y 50 minutos). Los 10 minutos restantes empléalos en desconectar. Según donde te encuentres, da un paseo o realiza estiramientos sencillos (si tu actividad es sedentaria), bebe o toma algo, hojea un periódico y/o revista, realiza un ejercicio de meditación…

Otro consiste en reponer tu  energía física. Cuando te levantes bebe un gran vaso de agua. Realiza ejercicio durante una hora – 30´de ejercicio aeróbico y otros 30´de estiramientos – y termina con un desayuno sencillo, saludable y completo.

Cuando inicies tu jornada te sentirás energizad@ y con buen humor. El coste principal de esta “rutina” es levantarse más temprano, lo que implica acostarse antes. Verás que acabará compensándote.

Como decíamos al principio son rutinas que nos enseñar de entrada a diferenciar que lo que es simple y sencillo, no es lo mismo que fácil y de ahí, la importancia de tener a tu lado a un entrenador que te ayude a hacer una realidad del significado de la INVOLUCRACION TOTAL. En la metodología de Coaching Transpersonal de FundAres consideramos clave, para asegurar la sostenibilidad en las acciones, que incorpores a tú SENTIR dos elementos “simples que no fáciles”: satisfacción por el logro y equilibrio entre vida laboral y personal.

Con el tiempo y el entrenamiento de las cuatro fuentes de energía se van desarrollando “los músculos”, por ejemplo: la paciencia, la perseverancia, la empatía y la confianza son los músculos emocionales principales. A medida que vas poniendo en forma el completo de tu “sistema de energía”  estarás más preparado para definir tu propósito en el aquí y el ahora, enfrentarte a la verdad y actuar en la dirección de tus metas y objetivos.

No es lo que haces de vez en cuando lo que marca la diferencia sino lo que haces cada día. Ánimo y a entrenar!!!